top of page
Search

Consentimiento desde mi mirada: ser mujer y decir “sí” o “no” con total libertad

Cuando pensamos en consentimiento, muchas veces se imagina la primera cita o encuentros casuales. Pero ser mujer en una relación íntima implica algo más profundo: decidir, comunicar y proteger nuestros límites en todo momento, incluso en relaciones de años.

En la cultura latina, donde el amor a veces se confunde con entrega absoluta o sacrificio, aprender a decir “sí” o “no” no es solo un acto de cuidado personal: es un acto de amor propio y respeto mutuo.


Foto por Florian Schmetz
Foto por Florian Schmetz

Qué significa realmente dar consentimiento

Como mujer, consentir no es simplemente decir “sí” para complacer o evitar conflictos. El consentimiento debe ser:

  • Libre: sin miedo, presión ni manipulación

  • Voluntario: no un “sí” resignado o bajo presión

  • Reversible: puedo cambiar de opinión en cualquier momento

  • Informado: sé exactamente a qué me estoy comprometiendo

  • Específico: un sí para algo no significa un sí para todo


El consentimiento no desaparece con la convivencia, el matrimonio o los hijos. Mi cuerpo y mis límites siguen siendo míos.


Ejemplos cotidianos donde puedo ejercer mi consentimiento


  1. Cuando estoy cansada o estresada:

    • Mi pareja quiere intimidad o abrazos y yo no tengo ganas. Puedo decir:

      “Hoy no, me siento cansada. ¿Podemos otro momento?”


  2. Cuando necesito espacio emocional:

    • Antes de hablar de temas difíciles o íntimos, puedo preguntar:

      “¿Podemos hablar ahora o más tarde?”


  3. Cuando se esperan gestos románticos que no me hacen sentir cómoda:

    • Una cena o un regalo no significa que deba corresponder físicamente. Mi respuesta es válida, con amor y respeto:

      “Gracias por la sorpresa, pero hoy no quiero intimidad.”


  4. Contacto físico no deseado:

    • Abrazos, besos o caricias en público o privado se negocian igual que el sexo: puedo decir “no” y mi pareja debe respetarlo.


  5. Decisiones de tiempo juntos:

    • Puedo negarme a planes sin justificarme demasiado:

      “Hoy necesito descansar, podemos salir mañana.”


  6. Redes sociales y privacidad:

    • Antes de compartir fotos o historias, tengo derecho a decir:

      “Prefiero que no subas esto.”


Presiones culturales y estereotipos que afectan mi consentimiento

Como mujer latina, muchos mensajes pueden hacerme sentir culpable o presionada:


  • “Si lo amas, debes corresponder”

  • “Decir que no enfría la relación”

  • “Es tu deber satisfacerlo”


Estos estereotipos no son amor. Mi deseo y mis límites son legítimos, y decir “no” no me hace menos romántica ni menos pareja.


Consentimiento y fechas especiales

Días como San Valentín, aniversarios o cumpleaños a veces generan expectativas:

  • Cena romántica → sexo esperado

  • Regalos → demostrar amor físicamente


Pero puedo decidir libremente. El romance no sustituye mi acuerdo. Una noche especial puede incluir intimidad… o no. Ambas opciones pueden ser amorosas.


Cómo practicar y afirmar mi consentimiento día a día

  1. Preguntar y expresar mi deseo:

    • “Hoy tengo ganas/quiero” o “Hoy no tengo ganas/no quiero”

    • “¿Te gustaría abrazarnos ahora o más tarde?”


  2. Poner límites claros sin culpa ( o aún sintiéndola)

    • “Necesito espacio”

    • “No me siento cómoda con esto”


  3. Respetar mis cambios de opinión:

    • “Antes sí, ahora no.” Esto siempre es válido.


  4. Reafirmar mis límites en contacto físico, sexo y gestos románticos:

    • Mi cuerpo es mío. Mis decisiones son válidas.


  5. Pequeños actos de cuidado diario:

    • Decir qué me hace sentir bien o mal

    • Negarme a compartir fotos o redes si no quiero

    • Acordar planes y tiempo de descanso sin presión


Reflexión final

Como mujer, dar y recibir consentimiento no mata la pasión: la potencia. Decir sí con voluntad y no con presión protege mi bienestar y fortalece la relación.

Aprender a comunicar mis límites me permite amar de forma auténtica, respetando mi cuerpo, mis emociones y mis deseos.

El consentimiento no es solo un acuerdo: es empoderamiento, cuidado y amor propio, todos los días.


Family Service Toronto (FST) - FST es una organización comunitaria que ofrece apoyo psicológico, talleres y recursos para familias, parejas, jóvenes y sobrevivientes de violencia de género, incluyendo programas culturalmente relevantes para la comunidad latina. Muchos de sus servicios están disponibles en español.

Teléfono: 416-595-9618

Downtown Toronto: 355 Church St.

West-end Toronto: 128A Sterling Road.

Scarborough: 1527 Victoria Park Ave


---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Agustina De Benedetti es Licenciada en Psicología Clínica (Argentina) y tiene una Maestría en Psicología (Canadá). Es psicoterapeuta registrada en el Colegio de Psicoterapeutas Registrados de Ontario (CRPO). Actualmente, además de trabajar como terapeuta clínica, desempeña trabajo comunitario orientado a crear conciencia sobre la violencia basada en el género como parte de la campaña pública llamada Neighbours, Friends and Families (NFF) (http://www.neighboursfriendsandfamilies.ca/about/abou

 
 
 

Comments


bottom of page